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Tiempos Críticos

El temporalismo de Marx y las revoluciones en el valor de las mercancías

El temporalismo de Marx y las revoluciones en el valor de las mercancías

Alejandro RAMOS M.
Universidad de Costa Rica
aramos@eclac.cl


Resumen

Este artículo investiga algunos aspectos del método utilizado por Marx para calcular el valor de las mercancías en situaciones dinámicas simples. Se considera que ese método es «temporalista» porque presta atención a la secuencia temporal en que se gasta el trabajo social en la producción. Esto difiere de la interpretación propuesta por Bródy, Morishima y otros autores para quienes el valor se determina mediante un sistema de ecuaciones simultáneas. Para esos autores, el capital constante corresponde al «costo de reposición» de los insumos, en lugar de ser la representación monetaria del «trabajo  pasado » gastado en una etapa previa de la producción. Se argumenta que el método simultáneo pasa por alto las condiciones que Marx considera explícitamente en su cálculo, en especial la existencia de inventarios de insumos y productos y de un proceso de producción en marcha. Además, ese método no toma en cuenta la continuidad del proceso de reproducción ni la existencia del capital en sus tres formas —capital dinero, capital productivo y capital mercancía— y, por consiguiente, no puede capturar la interrelación entre los tres circuitos del capital. Se discute evidencia textual y se presenta un ejemplo numérico en que se contrastan los resultados de ambos métodos.

 

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Una crítica del valor teórico del teorema de Okishio

Una crítica del valor teórico del teorema de Okishio[1]

Andrew Kliman

Capítulo 10 de ‘Marx y la economía sin equilibrios’ editado por Freeman y Carchedi 1995 de la Editorial Edward Elgar.


1.1 INTRODUCCIÓN

Este capítulo reivindicará la afirmación de Marx de que la mecanización provoca que caiga la tasa de ganancia. Asumiré un comportamiento de maximización de ganancias y una tasa real de salarios, con lo que demostraré que lo que generalmente se piensa del teorema de Okishio (1961) ha sido refutado. El ‘truco’, como si lo fuera, es que el valor se concebirá como creo que Marx lo concebía, como un quantum de trabajo muerto que debe su existencia a la extracción de trabajo vivo y que existe en el tiempo histórico. No se concebirá como una magnitud de equilibrio derivada de los datos tecnológicos o como un numerario incidental en un modelo de equilibrio donde sólo importan los precios (valores) relativos.

No es accidente que reitere aquí temas mencionados en otras partes de este libro que se encuentran vinculados con la transformación de valores en precios de producción. Desde Bortkiewivcz (1952), los intentos por mostrar inconsistencias lógicas en la teoría de la tasa de ganancia de Marx y en su explicación de la transformación de valores a precios han ido de mano en mano; la crítica ‘Sraffiana’ moderna de Marx mata dos pájaros con un modelo. Contrario a esto, McGlone y yo (Klimand and McGlone 1988), repudiando ese modelo y su concepción de valor, reivindicamos la explicación que hace Marx de la transformación de valores a precios. De ese ejercicio resulta el reconocimiento de que nuestra concepción alternativa de valor era el fundamento sobre el cual se puede defender la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia de Marx en contra del teorema de Okishio (Kliman 1988).[i] De manera independiente, con base en críticas similares del concepto Sraffiano de valor, Ernst (1982) y Alan Freeman (ver este libro) también han desarrollado modelos parecidos de ganancia decreciente debido a la mecanización.

Al basar la caída de la rentabilidad en la mecanización, estos trabajos se distinguen de las famosas críticas del teorema de Okishio, como abordo en la sección 2. En la sección 3 se compara el concepto de rentabilidad Sraffiano con el de Marx, preparando el terreno para la demostración de la sección 4 de que la tasa de ganancia puede caer debido a la mecanización misma. Finalmente, la sección 5 provee múltiples razones por las que la maximización de ganancias capitalista adoptaría tales técnicas mecanizadas. Sin embargo, antes de abordar estos temas me gustaría comentar brevemente sobre la relevancia del debate sobre la tasa decreciente de ganancia.

La economía capitalista global está entrando en su tercera década de depresión. El crecimiento del producto y la productividad han caído marcadamente a través de este periodo en Occidente y en Japón. La misma historia ocurrió para Europa del este y Rusia, incluso antes del colapso económico acelerado de los últimos años. Los 1980s son referidos comúnmente como ‘la década perdida’ tanto para Latinoamérica como para África.

El desempleo oficial en los países de la OCDE se ha más que triplicado en este periodo. En los EUA una fracción creciente de aquellos que escapan al desempleo oficial sólo puede encontrar trabajos temporales o de tiempo parcial que ofrecen pocas o nulas prestaciones o seguridad.

Especialmente en los EUA los ideólogos están respondiendo a la depresión con un llamado, y los planificadores corporativos y estatales están implementando, políticas dirigidas a mejorar la ‘competitividad’ internacional al reducir los costos e incrementar la productividad. Así, esta visión del futuro nos ofrece más del presente –más automatización, robotización y desempleo, intensificación del trabajo, nuevas amenazas a la vida en los centros de trabajo– más, por supuestos, promesas de que la ‘prosperidad se encuentra a la vuelta de la esquina’.

Tanto la crisis de la automatización como la búsqueda de la gente trabajadora por un futuro diferente, una nueva forma de vida y de trabajo, fueron anunciadas tan temprano como en 1950. En ese año la automatización fue introducida por primera vez en la forma de ‘minero continuo’. Llamado el ‘matahombres’ por los mineros del carbón, pronto traería desempleo permanente a la Appalachia. No obstante, ‘con la automatización, los trabajadores comienzan a cuestionar el mismo modo de trabajo. Así, comenzaron a concretar, y por consiguiente ampliadas, las concepciones más profundas de Marx’ (Duyanevskaya 1992:102). Estas concepciones no fueron aquellas del ‘joven Marx’ únicamente, fue el Marx maduro del Tomo III de El Capital, quien analizó la tasa decreciente de ganancia:

La verdadera barrera de la producción capitalista es el capital mismo. Son el capital y su propia valorización los que aparecen en el punto inicial y final, como el motivo y propósito de la producción, la producción es producción sólo para el capital y no al revés, es decir, los medios de producción no son meros medios para un patrón de vida en expansión constante para la sociedad de productores’. (Marx 1981:358)

Si la producción de capital como fin en sí mismo es la barrera inmanente de la producción capitalista y es la fuente de crisis, entonces ‘el verdadero reino de la libertado, del desarrollo de los poderes humanos como fin en sí mismo’ (Marx 1981:959) no es una mera retórica, ni una moralidad utópica. Por lo contrario, esta perspectiva humanista se convierte en la alternativa concreta y práctica al capitalismo y sus interminables crisis –y no sólo como meta, sino también como medio para alcanzarla. El desarrollo de los poderes humanos como un fin en sí mismo es inherentemente un proceso de autodesarrollo, así como una meta. Por consiguiente, su realización requiere que la separación de los medios y los fines, así como la división entre pensadores y hacedores, comience a romperse aquí y ajora y no posponerse hasta ‘después de la revolución’.

El impacto del teorema de Okishio ha sido opuesto, alejando la atención de los teóricos radicales del modo capitalista de producción, su proceso de trabajo, hacia las formas de distribución y competencia. Ha generado una influencia decisiva sobre recientes teorías de la tasa decreciente de ganancia y la crisis económica mundial contemporánea. El teorema pretende demostrar que si la tasa de salario real se mantiene constante, la mecanización introducida por capitalistas maximizadores no puede, por sí misma, disminuir la tasa de ganancia de equilibrio. Por tanto, los salarios reales crecientes son la verdadera fuente de la rentabilidad decreciente. La aseveración de Marx de que la tasa de ganancia debe caer debido a la mecanización incesante, incluso si los trabajadores laboraran 24 horas al día con salarios cero (Marx 1981:523) simplemente está mal.

[i] Por claridad, debe notarse que mi investigación no busca reconceptualizar el valor para reemplazar una fallida herramienta de análisis económico con una superior. Considero el concepto de valor de Marx como una categoría de su presentación dialéctica del movimiento real de la sociedad capitalista, no como una herramienta de investigación. Además, mi investigación no tiene la intención de desarrollar una economía política alternativa, sino en recuperar y contribuir a la crítica de la economía política sobre los fundamentos puestos por Marx. Para una elaboración de esta distinción ver el capítulo por McGlone y Kliman en este libro.

 

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[1] Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza. Se añaden en color verde los procedimientos omitidos por el autor para facilitar la comprensión del lector.

La expresión monetaria del trabajo: la doble medida del valor de Marx

La expresión monetaria del trabajo: la doble medida del valor de Marx

(Tercer borrador, 1° de febrero de 1995)*

Alejandro Ramos M.


Resumen

Artículos recientes han comenzado a romper el enfoque tradicional de la transformación de valores a precios de producción. Algunos autores, al eliminar la concepción dualista de que las esferas de valores y precios se encuentran completamente separadas han mostrado que los resultados de Marx son correctos. Sin embargo, un vínculo fundamental no ha sido elucidado: la relación entre las magnitudes medidas en tiempo social de trabajo y aquellas medidas en dinero. Este artículo supera este problema al seguir un enfoque no dualista. La expresión monetaria del trabajo (MEL) se define como la cantidad de dinero en la que se objetiva una unidad de tiempo de trabajo socialmente necesario. La MEL se basa en las categorías de sustancia y forma de valor; en realidad, la relación dual entre las medidas extrínsecas e intrínsecas del valor. La MEL se calcula bajo la condición general de que los precios=precios de producción, un supuesto que ni Marx, ni la literatura considera explícitamente. Se presenta un método general para determinar el trabajo pasado y total contenido en las mercancías. La MEL resultante es uniforme y determinada endógenamente por el proceso de reproducción. Además, se argumenta que las interpretaciones de la MEL como “valor del dinero” y como cociente entre la suma de salarios y ganancias y trabajo vivo son correctas únicamente en casos particulares.

ESTE TRABAJO SERÁ PRESENTADO EN LA SEGUNDA MINICONFERENCIA DEL GRUPO INTERNACIONAL DE TRABAJO EN LA TEORÍA DEL VALOR EN LA EEA (17-19 DE MARZO DE 1995, NUEVA YORK).+

 

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*Este artículo enfrenta con algunas cuestiones presentadas durante la Conferencia Editorial del libro Marx and Non-Equilibrium Economics (24-27 de mayo de 1994 en Amsterdam (Gulgielmo Carchedi, Werner de Haan, Alan Freeman, Andrew Kliman, Adolfo Rodríguez, Alfredo Saad-Filho y el autor de este artículo asistieron a esta reunión. Discusiones y la lectura de estos borradores y el artículo de estos autores han sido especialmente importante para desarrollar este trabajo. Sin embargo, la advertencia típica.

+ Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza. Adicionalmente se añaden los desarrollos (en color verde) de los planteamientos (no contenidos en el artículo) para mostrar cómo llegó el autor a los resultados. Esto con la finalidad de facilitar la compresión para los lectores.

El problema inconveniente de la consistencia del intercambio: Porqué la interpretación del precio que hace Moseley de Marx no es una interpretación monetaria

El problema inconveniente de la consistencia del intercambio: Porqué la interpretación del precio que hace Moseley de Marx no es una interpretación monetaria

Alan Freeman, Winnipeg, 8 de mayo de 2019

 

“Y hagamos que el dinero desaparezca con solo hablar dulce y bajo”

Linda Ronstad, Simple Man, Simple Mind


 

RESUMEN

Estos comentarios sobre el libro de Fred Moseley Dinero y totalidad: una interpretación macro-monetaria de la lógica de Marx en El Capital y el Fin del ‘Problema de la Transformación’ abordan una cuestión fundamental sobre la consistencia del intercambio: ¿cuándo se compran las cosas, cuándo se venden y cuándo se determinan los precios? Esta simple pregunta define la diferencia entre dos paradigmas que dividen toda la economía, incluyendo los estudios de Marx: temporalismo y simultaneismo.

Mostraré -en la probablemente vana esperanza de convencerlo- que la teoría de Fred es incompatible con el concepto de dinero de Marx. También es incompatible con cualquier concepto de dinero que reconozca su propiedad más fundamental como medio de compra.

Esto se debe a que, en la interpretación simultaneista que hace Fred (es decir de equilibrio general) de Marx, el dinero pagado por los vendedores es diferente al dinero recibido por los compradores.

En realidad, y, por consiguiente, la interpretación del precio que hace Fred de Marx no es monetaria. Por tanto, tiene más en común con las teorías del valor de Ricardo, Walras, von Bortkiewicz y Sraffa que con la teoría de Marx.

Todas estas teorías manifiestan la misma contradicción, la cual surge de la identificación del dinero con el precio, es decir, la negación de una función real e independiente del dinero, al reducirlo a una medida y un estándar. Pero la función principal del dinero es comprar cosas, como Marx entendió y Fred no.

 

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Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza

Un enfoque unificado de la acumulación y las crisis en las economías capitalistas

Un enfoque unificado de la acumulación y las crisis en las economías capitalistas

Deepankar Basu*
Diciembre 27, 2017


Resumen

Una crisis económica en el capitalismo es una interrupción profunda y prolongada del circuito de capital de toda la economía. Las crisis surgen dentro de la lógica de la operación del capitalismo y son manifestaciones del proceso inherentemente contradictorio de la acumulación de capital. La tradición marxista conceptualiza dos tipos de tendencias a las crisis en el capitalismo: una crisis de plusvalor insuficiente y una crisis de exceso de plusvalor. Dos mecanismos que se vuelven importantes en las crisis de plusvalor insuficiente son la creciente composición orgánica del capital y la reducción de las ganancias, dos mecanismos relevantes en la crisis de exceso de plusvalor son problemas de demanda agregada insuficiente y fragilidad financiera incrementada. Este trabajo ofrece una explicación sinóptica y sintética de la literatura marxista sobre las crisis económicas capitalistas.

Códigos JEL: B24; B51

Palabras clave: capitalismo, crisis, composición orgánica creciente, reducción de ganancias, subconsumo, fragilidad financiera.


1. Introducción
Para Marx el capitalismo era un sistema de producción social inherentemente propenso a las crisis. En su explicación las crisis surgen dentro de la misma lógica del capitalismo y eran una manifestación de las contradicciones del sistema. Utilizando términos modernos podríamos decir que Marx concebía las crisis como siendo endógenamente generadas por el funcionamiento de los sistemas capitalistas. Desde esta línea de pensamiento resulta la importante conclusión de que el capitalismo no puede existir sin crisis. Por tanto, cualquier teoría de las dinámicas del capitalismo debe incorporar una teoría de la crisis como una de sus componentes integrales.

Al adoptar este punto de vista, Marx no sólo difirió pronunciadamente de los economistas neoclásicos contemporáneos –quienes nunca se cansan de enfatizar la naturaleza armónica del capitalismo– sino también de los principales economistas políticos de su tiempo, incluyendo a David Ricardo quien pensaba las crisis como fenómenos accidentales y no relacionados con la esencia lógica del capitalismo. En términos modernos, Ricardo podría ser parafraseado como sosteniendo que las crisis económicas en el capitalismo fueron causadas por choques exógenos al sistema.2
Desarrollando la lógica de la conceptualización endógena de las crisis, e implícitamente contrastándola con el punto de vista diametralmente distinto que entiende las crisis como causadas por factores exógenos, daría un buen punto de enterada a los análisis marxistas de las crisis capitalistas. Pero antes de que avances debemos realizar un pequeño desvío.

Hasta donde sabemos por la literatura existente, Marx no dejó atrás un análisis sistemático de las crisis capitalistas. Esto ha sido notado por académicos marxistas contemporáneos como Sweezy (1942), Foley (1986) y Heinrich (2012). Mientras que Marx (y Engels) hicieron referencia al fenómeno de las crisis capitalistas tan pronto en su vida política como 1848 (en el Manifiesto del Partido Comunista), sus comentarios sobre el tema son mayoritariamente fragmentarios. De hecho, ni siquiera se encuentran conjuntados en un trabajo, sino que se encuentran dispersos en múltiples lugares en diversos contextos. Muchos de estos textos no fueron publicados durante su vida, como los Manuscritos de 1857-58 (los Grundrisse), Las Teorías sobre la Plusvalía (escritas entre 1861 y 1863) y los Tomos 2 y 3 de El Capital (escritos entre 1863 y 1865). Por tanto, parece claro que Marx nunca tuvo la oportunidad de regresar a estos textos y desarrollar plenamente sus ideas sobre las crisis capitalistas.

Aun cuando los escritos de Marx sobre las crisis capitalistas son incompletos y dispersos, puede considerarse como una fuente de importantes intuiciones si son abordadas con cuidado. El punto clave a mantener en mente cuando nos enfrentamos a los escritos de Marx sobre las crisis capitalistas es que uno puede tener una teoría de la crisis capitalista en dos niveles de abstracción muy diferentes. Por un lado puede haber una teoría general de la crisis capitalista a un nivel muy elevado de abstracción. Tal teoría trata de demostrar, usando el razonamiento político-económico, por qué la crisis se construye dentro de la misma lógica del capitalismo, por qué el capitalismo no puede ser concebido sin que al mismo tiempo se piense sobre la crisis. Por otro lado, puede haber teorías de la crisis capitalista a niveles más bajos de abstracción. Tales teorías delinean mecanismos económicos específicos que pueden empujar a una economía capitalista hacia una crisis en una situación particular.

El principal cuerpo, y parte más sistemática, de los escritos de Marx sobre las crisis capitalistas son del primer tipo, son comentarios sobre una teoría general de las crisis capitalistas, sobre la naturaleza de las crisis económicas en las economías capitalistas comprendidas a un nivel muy alto de abstracción. Mientras que uno puede encontrar comentarios dispersos sobre mecanismos específicos que generar crisis en el capitalismo, con los más desarrollados siendo una discusión de la ley de la caída decreciente en la tasa de ganancia en el Tomo tres de El Capital, estos son mayoritariamente incompletos y no sistemáticos. Son sólo los académicos y activistas contemporáneos quienes han seleccionado uno u otro de los comentarios de Marx sobre mecanismos específicos y los han convertido en teorías que abarcan todo o en la teoría de las crisis capitalistas. Entonces, los proponentes de cada una de estas teorías han gastado cantidades excesivas de tiempo y energía argumentando por qué la mayoría de estas controversias son innecesarias. Una síntesis de las teorías marxistas de las crisis puede acomodar cada una de las importantes sendas dentro de un marco unificado.

Antes de presentar un tratamiento unificado de las teorías marxistas de la reproducción y las crisis, tanto a niveles altos como bajos de abstracción, podría ser útil prestar atención a ciertos aspectos del uso que Marx da al término “crisis”. En muchos lugares de sus textos, Marx usa el término “crisis” para referirse a lo que hoy en día llamaríamos las recesiones del ciclo de negocios, es decir, la fase de depresión de los ciclos regulares de negocios. Marx comúnmente se refirió a estos ciclos como “ciclos industriales” y las recesiones como periodos de “crisis comerciales”. Marx, en estas discusiones, destacó los movimientos cíclicos del crédito y la tasa de interés, y destacó la extrema escasez de dinero durante los periodos de crisis. Pero esta no es la única manera en la que usó el término de “crisis”. En muchas ocasiones Marx usó el término “crisis” en un sentido más profundo, destacando las contradicciones inherentes del proceso de acumulación de capital, las cuales, aun cuando se superan temporalmente, nunca pueden ser plenamente superadas. Usado en este sentido, la existencia de “crisis” apunta hacia una relatividad histórica del modo de producción capitalista hacia el hecho de que puede ser trascendido, que no es la manera natural de organiza la producción de riqueza social. Además de estos dos sentidos diferentes del término “crisis”, Marx también veía las crisis como funcionales para el capitalismo, como un corrector de desequilibrios subyacentes que son generados por el desarrollo del capitalismo. El proceso de acumulación de capital, de acuerdo a Marx, genera contradicciones, es decir, desequilibrios entre fuerzas relevantes y tendencias, y las crisis son precisamente las maneras de restaurar el desequilibrio. Pero la restauración del equilibrio sólo es temporal. La resolución de una contradicción crea condiciones para la aparición de otra, por lo que el desarrollo del capitalismo proceso mediante una serie interminable de contradicciones.

El resto del texto se organiza de la siguiente manera. En la sección 2 discuto una teoría general de las crisis capitalistas basado en los escritos de Marx. En las secciones 3 y 4 discuto a mayor detalle mecanismos específicos que generan tendencias hacia las crisis en las economías capitalistas basándome en los textos de Marx y de académicos marxistas contemporáneos. Para organizar la discusión de mecanismos específicos identificados por la tradición marxista como causas de las crisis en el capitalismo, ofrezco una tipología en términos de dos tipos amplios de tendencias hacia las crisis: una crisis de plusvalor insuficiente y una crisis de exceso de plusvalor. En la sección 3 analizo el primer tipo de crisis –la crisis de plusvalor insuficiente, y en la sección 4 analizo el segundo tipo de crisis –la crisis de exceso de plusvalor. Concluyo el análisis en la sección 5 con algunos comentarios sobre controversias importantes en la literatura marxista sobre la crisis. Algunos argumentos presentados en varios puntos del artículo pueden ser formulados y probados de manera más precisa usando formalización matemática básica. Todas esas pruebas matemáticas son conjuntadas en el apéndice.

 

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* Departamento de Economía, Universidad de Massachusetts Amherst. Correo electrónico dbasu@econs.umass.edu. Esta es la versión de borrador del capítulo que ha sido preparada para el The Oxford Handbook of Karl Marx, editado por Vidal, Smith Rotta y Prew (por salir). Me gustaría agradecer a Debarshi Das y Duncan Foley por sus comentarios en una versión anterior de este documento.

La tendencia decreciente del crecimiento económico durante sesenta años en los países industrializados del mundo

La tendencia decreciente del crecimiento económico durante sesenta años en los países industrializados del mundo

 

Alan Freeman, Universidad de Manitoba

Enero de 2019

GERG Data Group Working Paper, no.1[1]


 

La caída del norte posterior a la guerra: una tendencia histórica de largo plazo, fuerte y robusta

Este reporte, usando datos de una gama de fuentes con reputación, estudia el crecimiento económico de largo plazo de los países industrializados del Norte durante la posguerra y muestra que este ha caído continuamente con sólo breves y limitadas interrupciones desde, al menos, principios de los 1960s. La tendencia es extremadamente fuerte e incluye a todas las economías Norteñas principales sin excepción. Se confirma con una amplia gama de diferentes medidas del PIB y crecimiento, incluyendo medidas con paridad del poder adquisitivo (PPP, por sus siglas en inglés) y medidas estándares del PIB real, así como una gama de métodos para agregar la información de diferentes países. Por consiguiente es una tendencia histórica extremadamente bien confirmada.

Figura 1.                        Figure 1_AF.png          Fuente: Jordà et al. (2017). Crecimiento porcentual anual promedio ponderado por la población de los principales países industrializados en unidades de la moneda nacional. Para más detalles ver el texto y la información del apéndice.

Este resultado muestra nueva luz sobre las dificultades actuales de la economía mundial y tiene muchas implicaciones. Desafía la idea de que la crisis actual o ‘Gran depresión’, como cada vez más se hace referencia a ella incluso en la literatura convencional, se origina en una alteración reciente como el crash del 2008 o en la incidencia de, o problemas creados por, un presunto nuevo régimen de acumulación como el neoliberalismo o la financiarización. De hecho, las raíces de la presente crisis yacen en un largo proceso histórico que se introdujo muy poco tiempo después de la ‘Época dorada’ de la expansión de la posguerra.

Da luz sobre muchos fenómenos recientes como el alza del Trumpismo y de la extrema derecha, de la erosión de los tradicionales centro liberal y sociodemocrático en la política Occidental, la expansión del malestar social en la mayoría del mundo Occidental y el crecimiento de las tensiones militares y económicas que dominan ahora en las relaciones Norte-Sur.

Este reporte se basa en un amplio conjunto de datos sobre la historia macroeconómica formado como parte del proyecto de datos del Grupo de Investigación de Economía Geopolítica (GERG: www.geopoliticaleconomy.org) en la Universidad de Manitoba. El apéndice de datos de este reporte lo describe a mayor detalle.

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[1] Favor de citar como: Freeman, A. 2019. La tendencia decreciente del crecimiento económico durante sesenta años en los países industrializados del mundo. GERG Data Group working paper No.1, Enero 2019. Manitoba: Geopolitical Economy Research Group. Comentarios a alan.freeman@umanitoba.ca son bienvenidos.

Las formas del valor y el precio

Las formas del valor y el precio

Alan. A Deytha Mon y A. Sebastián Hdez. Solorza


Breve explicación de las formas del valor presentadas por Marx en el Capítulo 1 de El Capital.

 

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La Gran Recesión y la Teoría de la Crisis de Marx

La Gran Recesión y la Teoría de la Crisis de Marx

Andrew Kliman

 


 

RESUMEN.

Para ayudar a entender por qué ocurrió la Gran Recesión, este artículo se enfoca en sus causas subyacentes y utiliza la teoría de las crisis económicas capitalistas de Karl Marx. Muestra que la tasa de ganancia de las corporaciones estadounidenses sobre la inversión en activos fijos cayó a lo largo de la mitad de siglo que precedió a la recesión y que esta caída explica la totalidad de la caída en la tasa de acumulación de capital (inversión productiva). La ralentización de la inversión condujo a una caía de la tasa de crecimiento económico, lo cual fue una causa principal del aumento de las cargas por deudas, al igual que las políticas fiscales y monetarios estimulantes que retrasaron y exacerbaron los efectos de los problemas económicos subyacentes. El artículo también refuta la afirmación de que la tasa de ganancia podría no haber caído realmente a causa de una redistribución masiva del ingreso de los salarios a las ganancias y argumenta que es improbable que las crisis grandes del capitalismo puedan ser eliminadas.

 

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MELT e Inflación

MELT e Inflación

En esta publicación se explica de manera breve y sencilla la definición que plantea Alan Freeman de la Expresión Monetaria del Tiempo de Trabajo (MELT, por sus siglas en inglés), así como una breve explicación general de la inflación. Esto podría considerarse únicamente como introductorio y no un estudio profundo y detallado.

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