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Economía Marxista

El temporalismo de Marx y las revoluciones en el valor de las mercancías

El temporalismo de Marx y las revoluciones en el valor de las mercancías

Alejandro RAMOS M.
Universidad de Costa Rica
aramos@eclac.cl


Resumen

Este artículo investiga algunos aspectos del método utilizado por Marx para calcular el valor de las mercancías en situaciones dinámicas simples. Se considera que ese método es «temporalista» porque presta atención a la secuencia temporal en que se gasta el trabajo social en la producción. Esto difiere de la interpretación propuesta por Bródy, Morishima y otros autores para quienes el valor se determina mediante un sistema de ecuaciones simultáneas. Para esos autores, el capital constante corresponde al «costo de reposición» de los insumos, en lugar de ser la representación monetaria del «trabajo  pasado » gastado en una etapa previa de la producción. Se argumenta que el método simultáneo pasa por alto las condiciones que Marx considera explícitamente en su cálculo, en especial la existencia de inventarios de insumos y productos y de un proceso de producción en marcha. Además, ese método no toma en cuenta la continuidad del proceso de reproducción ni la existencia del capital en sus tres formas —capital dinero, capital productivo y capital mercancía— y, por consiguiente, no puede capturar la interrelación entre los tres circuitos del capital. Se discute evidencia textual y se presenta un ejemplo numérico en que se contrastan los resultados de ambos métodos.

 

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Una crítica del valor teórico del teorema de Okishio

Una crítica del valor teórico del teorema de Okishio[1]

Andrew Kliman

Capítulo 10 de ‘Marx y la economía sin equilibrios’ editado por Freeman y Carchedi 1995 de la Editorial Edward Elgar.


1.1 INTRODUCCIÓN

Este capítulo reivindicará la afirmación de Marx de que la mecanización provoca que caiga la tasa de ganancia. Asumiré un comportamiento de maximización de ganancias y una tasa real de salarios, con lo que demostraré que lo que generalmente se piensa del teorema de Okishio (1961) ha sido refutado. El ‘truco’, como si lo fuera, es que el valor se concebirá como creo que Marx lo concebía, como un quantum de trabajo muerto que debe su existencia a la extracción de trabajo vivo y que existe en el tiempo histórico. No se concebirá como una magnitud de equilibrio derivada de los datos tecnológicos o como un numerario incidental en un modelo de equilibrio donde sólo importan los precios (valores) relativos.

No es accidente que reitere aquí temas mencionados en otras partes de este libro que se encuentran vinculados con la transformación de valores en precios de producción. Desde Bortkiewivcz (1952), los intentos por mostrar inconsistencias lógicas en la teoría de la tasa de ganancia de Marx y en su explicación de la transformación de valores a precios han ido de mano en mano; la crítica ‘Sraffiana’ moderna de Marx mata dos pájaros con un modelo. Contrario a esto, McGlone y yo (Klimand and McGlone 1988), repudiando ese modelo y su concepción de valor, reivindicamos la explicación que hace Marx de la transformación de valores a precios. De ese ejercicio resulta el reconocimiento de que nuestra concepción alternativa de valor era el fundamento sobre el cual se puede defender la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia de Marx en contra del teorema de Okishio (Kliman 1988).[i] De manera independiente, con base en críticas similares del concepto Sraffiano de valor, Ernst (1982) y Alan Freeman (ver este libro) también han desarrollado modelos parecidos de ganancia decreciente debido a la mecanización.

Al basar la caída de la rentabilidad en la mecanización, estos trabajos se distinguen de las famosas críticas del teorema de Okishio, como abordo en la sección 2. En la sección 3 se compara el concepto de rentabilidad Sraffiano con el de Marx, preparando el terreno para la demostración de la sección 4 de que la tasa de ganancia puede caer debido a la mecanización misma. Finalmente, la sección 5 provee múltiples razones por las que la maximización de ganancias capitalista adoptaría tales técnicas mecanizadas. Sin embargo, antes de abordar estos temas me gustaría comentar brevemente sobre la relevancia del debate sobre la tasa decreciente de ganancia.

La economía capitalista global está entrando en su tercera década de depresión. El crecimiento del producto y la productividad han caído marcadamente a través de este periodo en Occidente y en Japón. La misma historia ocurrió para Europa del este y Rusia, incluso antes del colapso económico acelerado de los últimos años. Los 1980s son referidos comúnmente como ‘la década perdida’ tanto para Latinoamérica como para África.

El desempleo oficial en los países de la OCDE se ha más que triplicado en este periodo. En los EUA una fracción creciente de aquellos que escapan al desempleo oficial sólo puede encontrar trabajos temporales o de tiempo parcial que ofrecen pocas o nulas prestaciones o seguridad.

Especialmente en los EUA los ideólogos están respondiendo a la depresión con un llamado, y los planificadores corporativos y estatales están implementando, políticas dirigidas a mejorar la ‘competitividad’ internacional al reducir los costos e incrementar la productividad. Así, esta visión del futuro nos ofrece más del presente –más automatización, robotización y desempleo, intensificación del trabajo, nuevas amenazas a la vida en los centros de trabajo– más, por supuestos, promesas de que la ‘prosperidad se encuentra a la vuelta de la esquina’.

Tanto la crisis de la automatización como la búsqueda de la gente trabajadora por un futuro diferente, una nueva forma de vida y de trabajo, fueron anunciadas tan temprano como en 1950. En ese año la automatización fue introducida por primera vez en la forma de ‘minero continuo’. Llamado el ‘matahombres’ por los mineros del carbón, pronto traería desempleo permanente a la Appalachia. No obstante, ‘con la automatización, los trabajadores comienzan a cuestionar el mismo modo de trabajo. Así, comenzaron a concretar, y por consiguiente ampliadas, las concepciones más profundas de Marx’ (Duyanevskaya 1992:102). Estas concepciones no fueron aquellas del ‘joven Marx’ únicamente, fue el Marx maduro del Tomo III de El Capital, quien analizó la tasa decreciente de ganancia:

La verdadera barrera de la producción capitalista es el capital mismo. Son el capital y su propia valorización los que aparecen en el punto inicial y final, como el motivo y propósito de la producción, la producción es producción sólo para el capital y no al revés, es decir, los medios de producción no son meros medios para un patrón de vida en expansión constante para la sociedad de productores’. (Marx 1981:358)

Si la producción de capital como fin en sí mismo es la barrera inmanente de la producción capitalista y es la fuente de crisis, entonces ‘el verdadero reino de la libertado, del desarrollo de los poderes humanos como fin en sí mismo’ (Marx 1981:959) no es una mera retórica, ni una moralidad utópica. Por lo contrario, esta perspectiva humanista se convierte en la alternativa concreta y práctica al capitalismo y sus interminables crisis –y no sólo como meta, sino también como medio para alcanzarla. El desarrollo de los poderes humanos como un fin en sí mismo es inherentemente un proceso de autodesarrollo, así como una meta. Por consiguiente, su realización requiere que la separación de los medios y los fines, así como la división entre pensadores y hacedores, comience a romperse aquí y ajora y no posponerse hasta ‘después de la revolución’.

El impacto del teorema de Okishio ha sido opuesto, alejando la atención de los teóricos radicales del modo capitalista de producción, su proceso de trabajo, hacia las formas de distribución y competencia. Ha generado una influencia decisiva sobre recientes teorías de la tasa decreciente de ganancia y la crisis económica mundial contemporánea. El teorema pretende demostrar que si la tasa de salario real se mantiene constante, la mecanización introducida por capitalistas maximizadores no puede, por sí misma, disminuir la tasa de ganancia de equilibrio. Por tanto, los salarios reales crecientes son la verdadera fuente de la rentabilidad decreciente. La aseveración de Marx de que la tasa de ganancia debe caer debido a la mecanización incesante, incluso si los trabajadores laboraran 24 horas al día con salarios cero (Marx 1981:523) simplemente está mal.

[i] Por claridad, debe notarse que mi investigación no busca reconceptualizar el valor para reemplazar una fallida herramienta de análisis económico con una superior. Considero el concepto de valor de Marx como una categoría de su presentación dialéctica del movimiento real de la sociedad capitalista, no como una herramienta de investigación. Además, mi investigación no tiene la intención de desarrollar una economía política alternativa, sino en recuperar y contribuir a la crítica de la economía política sobre los fundamentos puestos por Marx. Para una elaboración de esta distinción ver el capítulo por McGlone y Kliman en este libro.

 

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[1] Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza. Se añaden en color verde los procedimientos omitidos por el autor para facilitar la comprensión del lector.

La expresión monetaria del trabajo: la doble medida del valor de Marx

La expresión monetaria del trabajo: la doble medida del valor de Marx

(Tercer borrador, 1° de febrero de 1995)*

Alejandro Ramos M.


Resumen

Artículos recientes han comenzado a romper el enfoque tradicional de la transformación de valores a precios de producción. Algunos autores, al eliminar la concepción dualista de que las esferas de valores y precios se encuentran completamente separadas han mostrado que los resultados de Marx son correctos. Sin embargo, un vínculo fundamental no ha sido elucidado: la relación entre las magnitudes medidas en tiempo social de trabajo y aquellas medidas en dinero. Este artículo supera este problema al seguir un enfoque no dualista. La expresión monetaria del trabajo (MEL) se define como la cantidad de dinero en la que se objetiva una unidad de tiempo de trabajo socialmente necesario. La MEL se basa en las categorías de sustancia y forma de valor; en realidad, la relación dual entre las medidas extrínsecas e intrínsecas del valor. La MEL se calcula bajo la condición general de que los precios=precios de producción, un supuesto que ni Marx, ni la literatura considera explícitamente. Se presenta un método general para determinar el trabajo pasado y total contenido en las mercancías. La MEL resultante es uniforme y determinada endógenamente por el proceso de reproducción. Además, se argumenta que las interpretaciones de la MEL como “valor del dinero” y como cociente entre la suma de salarios y ganancias y trabajo vivo son correctas únicamente en casos particulares.

ESTE TRABAJO SERÁ PRESENTADO EN LA SEGUNDA MINICONFERENCIA DEL GRUPO INTERNACIONAL DE TRABAJO EN LA TEORÍA DEL VALOR EN LA EEA (17-19 DE MARZO DE 1995, NUEVA YORK).+

 

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*Este artículo enfrenta con algunas cuestiones presentadas durante la Conferencia Editorial del libro Marx and Non-Equilibrium Economics (24-27 de mayo de 1994 en Amsterdam (Gulgielmo Carchedi, Werner de Haan, Alan Freeman, Andrew Kliman, Adolfo Rodríguez, Alfredo Saad-Filho y el autor de este artículo asistieron a esta reunión. Discusiones y la lectura de estos borradores y el artículo de estos autores han sido especialmente importante para desarrollar este trabajo. Sin embargo, la advertencia típica.

+ Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza. Adicionalmente se añaden los desarrollos (en color verde) de los planteamientos (no contenidos en el artículo) para mostrar cómo llegó el autor a los resultados. Esto con la finalidad de facilitar la compresión para los lectores.

El problema inconveniente de la consistencia del intercambio: Porqué la interpretación del precio que hace Moseley de Marx no es una interpretación monetaria

El problema inconveniente de la consistencia del intercambio: Porqué la interpretación del precio que hace Moseley de Marx no es una interpretación monetaria

Alan Freeman, Winnipeg, 8 de mayo de 2019

 

“Y hagamos que el dinero desaparezca con solo hablar dulce y bajo”

Linda Ronstad, Simple Man, Simple Mind


 

RESUMEN

Estos comentarios sobre el libro de Fred Moseley Dinero y totalidad: una interpretación macro-monetaria de la lógica de Marx en El Capital y el Fin del ‘Problema de la Transformación’ abordan una cuestión fundamental sobre la consistencia del intercambio: ¿cuándo se compran las cosas, cuándo se venden y cuándo se determinan los precios? Esta simple pregunta define la diferencia entre dos paradigmas que dividen toda la economía, incluyendo los estudios de Marx: temporalismo y simultaneismo.

Mostraré -en la probablemente vana esperanza de convencerlo- que la teoría de Fred es incompatible con el concepto de dinero de Marx. También es incompatible con cualquier concepto de dinero que reconozca su propiedad más fundamental como medio de compra.

Esto se debe a que, en la interpretación simultaneista que hace Fred (es decir de equilibrio general) de Marx, el dinero pagado por los vendedores es diferente al dinero recibido por los compradores.

En realidad, y, por consiguiente, la interpretación del precio que hace Fred de Marx no es monetaria. Por tanto, tiene más en común con las teorías del valor de Ricardo, Walras, von Bortkiewicz y Sraffa que con la teoría de Marx.

Todas estas teorías manifiestan la misma contradicción, la cual surge de la identificación del dinero con el precio, es decir, la negación de una función real e independiente del dinero, al reducirlo a una medida y un estándar. Pero la función principal del dinero es comprar cosas, como Marx entendió y Fred no.

 

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Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza

Las formas del valor y el precio

Las formas del valor y el precio

Alan. A Deytha Mon y A. Sebastián Hdez. Solorza


Breve explicación de las formas del valor presentadas por Marx en el Capítulo 1 de El Capital.

 

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La Gran Recesión y la Teoría de la Crisis de Marx

La Gran Recesión y la Teoría de la Crisis de Marx

Andrew Kliman

 


 

RESUMEN.

Para ayudar a entender por qué ocurrió la Gran Recesión, este artículo se enfoca en sus causas subyacentes y utiliza la teoría de las crisis económicas capitalistas de Karl Marx. Muestra que la tasa de ganancia de las corporaciones estadounidenses sobre la inversión en activos fijos cayó a lo largo de la mitad de siglo que precedió a la recesión y que esta caída explica la totalidad de la caída en la tasa de acumulación de capital (inversión productiva). La ralentización de la inversión condujo a una caía de la tasa de crecimiento económico, lo cual fue una causa principal del aumento de las cargas por deudas, al igual que las políticas fiscales y monetarios estimulantes que retrasaron y exacerbaron los efectos de los problemas económicos subyacentes. El artículo también refuta la afirmación de que la tasa de ganancia podría no haber caído realmente a causa de una redistribución masiva del ingreso de los salarios a las ganancias y argumenta que es improbable que las crisis grandes del capitalismo puedan ser eliminadas.

 

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MELT e Inflación

MELT e Inflación

En esta publicación se explica de manera breve y sencilla la definición que plantea Alan Freeman de la Expresión Monetaria del Tiempo de Trabajo (MELT, por sus siglas en inglés), así como una breve explicación general de la inflación. Esto podría considerarse únicamente como introductorio y no un estudio profundo y detallado.

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Experimentos de la TSSI en la Circulación

Experimentos de la TSSI en la Circulación

Primer borrador completado en Junio 2016

Nick Potts (Nick.Potts@Solent.ac.uk)

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Resumen

Mi artículo busca explorer la teoría del valor de Marx siguiendo la Interpretación Temporal y de Sistema Único (TSSI por sus siglas en inglés) de la determinación de Marx del valor de las mercancías por el tiempo de trabajo. Exploro cómo tratando de seguir de manera consistente la definición de Marx de trabajo productivo e improductivo afecta nuestra comprensión de la circulación/comercio. Modelo, intentando seguir la TSSI de Marx, el comercio de manera secuencial ocurriendo en conjunto con la producción. Primero contrasto cómo siguiendo a Marx nos permite explicar todo el plusvalor extraído del trabajo, mientras que ver al valor como un fenómeno de mercado corta cualquier vínculo entre la explotación de los trabajadores y la ganancia. Después exploro cómo mi modelo se ve afectado por un cambio en el precio al por mayor, un cambio en el precio al por menor y finalmente un estado de crecimiento/cambio tecnológico. Finalmente concluyo.


Introducción

Permítanme ubicar este artículo en contexto. La Interpretación Temporal y de Sistema Único (TSSI por sus siglas en inglés) de Marx, resumida y defendida de la mejor manera por Kliman (2007), ha redescubierto la consistencia de la teoría laboral del valor de Marx. La explotación de los trabajadores se confirma como la única fuente de ganancia (Potts y Kliman, 2015), así como la fundamental tendencia decreciente de la tasa de ganancia en respuesta al cambio tecnológico que ahorra trabajo de Marx (probando falso a Okishio, 1961 ver Kliman 1996 y de manera más reciente Kliman et al, 2013).

La TSSI imagina un único sistema de valor trabajo, donde los valores se expresan en dinero o tiempo de trabajo mediante la conversión por la expresión monetaria del tiempo de trabajo (MELT, ver Ramos-Martínez, 2004) que se establece al final de la producción con la formación del precio cada periodo. En segundo lugar, la TSSI toma un enfoque secuencial del tiempo, asumiendo que la producción toma tiempo, por lo que los valores unitarios de los insumos pueden variar del valor unitario de los productos.

Hasta ahora los escritores de la TSSI, yo incluido, se han enfocado en la producción dentro de sus modelos al asumir que la circulación ocurre de manera instantánea al final de cada periodo. Quisiera explorar ahora cómo permitiendo que la venta también tome tiempo podría modelarse mejor siguiendo la TSSI de Marx.

Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza

 

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INFLACIÓN, DINERO Y EL SISTEMA TEMPORAL ÚNICO

INFLACIÓN, DINERO Y EL SISTEMA TEMPORAL ÚNICO

Nick Potts


Introducción

Para muchos economistas, sin mencionar todos los Bancos Centrales, la inflación es el enemigo público número uno. Mi artículo busca entender por qué la inflación debe ser tan despreciada. Para escapar de las restricciones simultáneas utilizo el enfoque del Sistema Temporal Único (TSS por sus siglas en inglés). Primero considero la exposición simple de Alan Freeman, ver Freeman (1998), del enfoque TSS. Para enfocarnos en las cuestiones distributivas introduzco un salario positivo. Los cambios en los precios parecen ser únicamente contrarrestar/esconder cambios imperfectos a la subyacente tasa de explotación laboral. Posteriormente introduzco el dinero como acervo de valor pasado. Asumo que el dinero es retenido por los rentistas, quienes prestan a los capitalistas productivos. Una vez que permitimos la existencia ‘real’ del dinero, los precios monetarios no sólo esconden el efecto de la reducida explotación, sino que realmente pueden transferir el costo de la reducida explotación de los capitalistas productivos a los rentistas. Finalmente concluyo.

Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza

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