Patricia G. Zamudio

Bien sabido es que Marx afirmaba que la historia se mueve por la “lucha de contrarios” pero esta afirmación necesita que nos remontemos hacia un campo de conocimiento del cual Marx era especialista: la Filosofía.

En la Antigua Grecia los primeros filósofos se preguntaban, no sin poca importancia, ¿cuál es el componente esencial de todas las cosas? Algunos como Tales de Mileto afirmaban que era el agua, porque el agua tiene capacidad de transformación, cuando los seres humanos mueren se “secan” y porque el semen está conformado por ella. Para Anaxímenes el principio de todo era el aire, ya que no se ve, puede acomodarse a cualquier espacio, se enfría, se condensa, se calienta y da lugar a las nubes, puede producir montañas y tierra.

Para Anaximandro la respuesta era el apeiron, que tenía como característica ser indefinido, informe, indeterminado e infinito, del apeiron surge lo definido y lo finito en pares de contrarios,  y cuando las cosas finitas mueren regresan ahí.

anaximandro

Según Anaximandro toda la realidad de explica por la lucha de contrarios, esta es la primera concepción dialéctica del universo: todo está en continuo movimiento por la lucha de contrarios, consideraba también que el movimiento de la realidad es cíclico.  Si le preguntásemos ¿cómo surgen las cosas del apeiron? respondería que en pares de contrarios, y ¿qué permite su funcionamiento? el movimiento.

Podemos destacar de lo anterior que el conocimiento no es eterno ni inmutable. Con lo expuesto hasta aquí, quizá la próxima vez que pensemos en la concepción dialéctica de Marx le hagamos un espacio en la memoria a Anaximandro.

 

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