Buscar

Tiempos Críticos

mes

diciembre 2015

El Concepto de valor intrínseco de Marx

El Concepto de valor intrínseco de Marx

por Andrew Kliman*

Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza**

Descarga el artículo completo en PDF


Este artículo pretende mostrar que el concepto de valor intrínseco –valor como distinto de valor de cambio– se convirtió en un elemento importante de la crítica de la economía política realizada por Karl Marx[1]. La existencia de la diferencia no es desconocida, pero su importancia para el trabajo de Marx es menospreciada y la naturaleza de la distinción es comúnmente malentendida.

La Sección I muestra que la incomprensión y la falta de reconocimiento del concepto valor intrínseco de Marx son generalizadas, y sugiere que éstas son parcialmente responsables de las afirmaciones de que su teoría del valor es inconsistente lógicamente. La Sección II investiga el proceso por el cual Marx desarrolló la diferencia entre valor y valor de cambio, la cual no se encontraba todavía explícita en su trabajo de 1859 Contribución a la Crítica de la Economía Política. La Sección III analiza la primera sección de El Capital, mostrando que donde usualmente se considera que Marx está avanzando en una ‘teoría del valor’, en realidad busca establecer la existencia del valor como distinto del valor de cambio. La Sección IV discute la relevancia del concepto valor intrínseco, sugiriendo que Marx lo utilizó para convertir al valor de una categoría que expresa relaciones entre cosas a una que expresa relaciones entre humanos (trabajadores) y cosas, y que por ello el concepto le ayudó a unificar su teoría del valor, su análisis de la producción capitalista y su teoría del fetichismo.

LEER EL ARTÍCULO COMPLETO AL DESCARGAR EN PDF

Notas

* Profesor de Economía en la Universidad de Pace en Nueva York. Autor de ‘Reclaiming Marx’s Capital. A refutation of the myth of inconsistency y de ‘The failure of capitalist production’. Correo electrónico: akliman@pace.edu.

** Estudiante de la Licenciatura en Economía en el ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México). Correo electrónico: a.sebastian.hdz.s@gmail.com

[1] Me gustaría agradecer a Kevin Anderson, Paresh Cattpadyhay, Peter Hudis, Ted McGlone, Patrick Murray, Alejandro Ramos Martínez, Bruce Roberts y dos árbitros anónimos por su inusual ayuda gracias a sus críticas y sugerencias. La típica advertencia aplica.

Comentario a Deytha Mon y Hdez. Solorza (Sobre la plusvalía extraordinaria)

Comentario a Deytha Mon y Hdez. Solorza (Sobre la plusvalía extraordinaria)

por Esteban Mora*

Descarga el artículo completo en PDF

Artículo original en el Blog Nada: 

http://nadanonone.blogspot.mx/2015/02/recientementefueron-publicados-en.html

HACEMOS UN LLAMADO A PARTICIPAR EN EL DEBATE ENTRE ESTEBAN MORA Y ALAN A. DEYTHA MON-A. SEBASTIÁN HDEZ. SOLORZA. LOS COMENTARIOS PUEDEN INTRODUCIRSE EN CUALQUIERA DE LOS DOS BLOGS Y/O SE PUEDEN ENVIAR TEXTOS PARA SU PUBLICACIÓN EN LOS DOS BLOGS.


 

Recientemente fueron publicados en marxismocritico.com dos textos (http://revistaeconomiacritica.org/sites/default/files/revistas/n18/1_Hernandez-Deytha_RolandoAstarita.pdf  y  https://marxismocritico.files.wordpress.com/2015/02/crc3adtica-a-esteban-ezequiel-maito.pdf) de Alan A. Deytha Mon y Sebastián Hdez. Solorza polemizando con Roberto Astarita y Esteban Ezequiel Maito. Más allá de las especificidades del trabajo de Astarita y Maito, los autores de la crítica utilizan una noción errónea sobre cómo se produce el plusvalor y la ganancia capitalista: el concepto de plusvalor extraordinario.

Éste se generaría no gracias a la fuerza de trabajo, sino a partir de una ganancia extra definida por la oferta y la demanda en el mercado. Olvidan que vender al precio de costo, según el tomo III, nogenera ganancia alguna, y que toda la ganancia proviene del precio de mercado como realización del plusvalor contenido en las mercancías después del proceso de trabajo.

Mientras su precio de venta exceda de su precio de costo, aunque sea inferior a su valor siempre se realizará una parte de la plusvalía contenida en ella: siempre se obtendrá, por consiguiente, una ganancia. En nuestro ejemplo, el valor de la mercancía es = 600 libras esterlinas y el precio  de costo = 500 libras. Sí la mercancía se vende por 510, 520, 530, 560 o 590 libras esterlinas, se venderá por 90, 80, 70, 40 o 10 libras respectivamente, menos de su valor, pero dejará, a pesar de ello, una ganancia de 10, 20, 30, 60 o 90 libras. Entre el valor de la mercancía y su precio de costo cabe, evidentemente, una serie indeterminada de precios de venta. Cuanto mayor sea el elemento de la mercancía consistente en plusvalía, mayor será también el margen práctico de estos precios intermedios.” – Marx, K. El capital. Tomo III, cap.1.

No nos interesa hacer una defensa dogmática u ortodoxa, lo que nos interesa es explicar de la manera más certera posible los procesos económicos que vivimos. Y en ese sentido, el error puede llevar a validar teorías de oferta y demanda que no solo son las que explica Marx (no se trata de apegarnos a Marx o no), ni que tampoco deberían ser eliminadas (tienen su validez), sino que son los escollos alrededor de los cuales gira la economía moderna sin poder resolverlos. Esto último, y no la opinión de Marx, ni la eliminación de todo discurso sobre oferta y demanda, es por la que la teoría de Marx (independientemente de sus posiciones políticas, creo yo) se vuelve relevante en el capitalismo de hoy. Marx, por lo demás, no niega la oferta y la demanda. Los autores tienen razón completamente al decir que el precio de mercado se define en la competencia. Pero están completamente equivocados en sugerir que la ganancia proviene de un plusvalor extraordinario que serviría como una forma de redistribución o transferencia del valor a raíz del alza del precio de mercado. La transferencia de valor existe, pero la razón por la que capitales con distintas composiciones de valor (que haremos notar, es distinta a la composición técnica y la composición orgánica) obtienen distintas formas de ganancia, no es por la transferencia de un plusproducto extraordinario surgido del alza arbitraria del precio en la competencia social, sino que cualquier alza del precio de mercado por encima del precio de costo, ya sea que se entienda como formada por un capitalista individual (con base en el trabajo necesario) o por la competencia social (con base en el trabajo socialmente necesario), en todos los casos, sigue proviniendo del plustrabajo del trabajador, en el proceso de producción, y no en la circulación.

O en otros términos: la razón por la que aun sin vender todo el producto se generan ganancias, es precisamente porque aun vendiendo debajo del valor pero por encima del precio de costo, se realiza la plusvalía contenida en la mercancía. Las distintas ganancias responden entonces a la composición del valor de sus procesos de producción, y no al proceso de oferta y demanda. Eso implica analizar la composición del capital total, de la relación entre capital constante y variable involucrado en la producción, y no solamente la razón o proporcionalidad entre producto y trabajo. Partiendo del texto sobre Maito, si calculamos la proporción del capital constante a partir de los números del cuadro n.1 que critican los autores, obtendríamos una composición orgánica desigual entre los capitales I y IV, que es lo que explica no solo la diferencia en la productividad con el mismo tiempo de trabajo (una menor cantidad de productos), sino también la diferencia de ganancia.

El capital constante no está siendo tomado en cuenta (siguiendo los lineamientos del tomo I donde se aísla el trabajo y el capital constante se iguala a 0), pero es posible calcularlo de manera negativa, partiendo de las proporciones suministradas. Si el capital variable es igual a 100 (con 100 de trabajo no retribuido o plusvalor), y el valor de mercado es respectivamente 300, 200, 175 y 125, obtenemos que el capital constante que compone dicho valor está formado por 200, 100, 75 y 25, de donde saldrían el capital circulante (menos el salario) y el capital fijo (no gastado). Además, como el capital número II no obtiene ganancia alguna (solo se repone el capital efectivamente gastado), sabemos que 200 es su precio de costo, por lo que siguiendo las mismas proporciones el capital total desembolsado es de 300, 200, 175 y 125, que es lo que realmente provoca las desigualdades respectivas (siendo la ganancia media de 200): 100, 0, -25 y -75: una apropiación completa del plusvalor, una reposición de costos, y una apropiación parcial de plusvalor. El precio de venta sería idéntico al capital total desembolsado, solo en la medida que no estamos contabilizando la totalidad del capital constante (el capital fijo no gastado), pero produciría variaciones en la medida que esté por encima o por debajo de su valor, es decir, de la composición de valor del capital total. Todos se apropian de plusvalor, pero no todos tienen el mismo capital constante para producir, valorizar  y realizar la misma magnitud de mercancías que logren extraer ese plusvalor.

Por lo demás, hay que tener cuidado con ese detalle a la hora de tratarse de abstracciones metodológicas: el capital constante no gastado en la producción de las mercancías podría considerarse negativamente con cualquier número, lo cual simplemente haría aumentar la proporción de la ganancia. Es decir: por ahora el capital desembolsado es idéntico a la ganancia solo en la medida que no está contemplado el capital constante desembolsado pero no gastado en la producción de la mercancía. Tomando en cuenta el capital constante empieza a generarse la ganancia por encima de la inversión original, no porque el capital constante sea el generador de ganancia (como ya lo expusimos en http://nadanonone.blogspot.mx/2015/01/elcapital-yano-existe-discusiones.html), sino porque expresa la diferencia entre la ganancia y el capital total. En ese sentido, sería necesario agregar a lo ya dicho un desembolso mayor en capital constante, al cual hay que restarle solo el capital fijo gastado en la producción de la mercancía, y daría como resultado nuestros valores de mercado anteriores (300, 200, 175 y 125) más el número contable como capital constante no empleado en la producción, lo cual terminaría expresando un remanente por encima del capital desembolsado. Ésto último sería la versión realista de la abstracción metodológica.

Así, la oferta y la demanda producen en efecto una ‘transferencia’, pero de relaciones que están comprendidas en el proceso de trabajo. La plusvalía no podría existir sin la cantidad de mercancías necesarias para su realización, y al mismo tiempo, lo que realiza no es producto del intercambio, sino de la composición de valor del proceso productivo.

LEER EL ARTÍCULO COMPLETO AL DESCARGAR EN PDF

HACEMOS UN LLAMADO A PARTICIPAR EN EL DEBATE ENTRE ESTEBAN MORA Y ALAN A. DEYTHA MON-A. SEBASTIÁN HDEZ. SOLORZA. 

LOS COMENTARIOS PUEDEN INTRODUCIRSE EN CUALQUIERA DE LOS DOS BLOGS Y/O SE PUEDEN ENVIAR TEXTOS PARA SU PUBLICACIÓN EN LOS DOS BLOGS.

Notas

* Graduado de la carrera de Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica, ex-integrante de un colectivo de producción audiovisual, ex-escritor de una columna de crítica musical, ex-integrante de un colectivo de música experimental, y escritor del libro ‘Posmodernidad y capitalismo tardío’. Hoy forma parte de proyectos artísticos colectivos.

Tasa de ganancia e interés en Marx, un contraste con algunas visiones no marxistas

Leer artículo completo en PDF

En los últimos meses, a nivel internacional, esta latente la advertencia del incremento de las tasas de interés de la Reserva Federal en los Estados Unidos; a partir de ello, la turbulencia macroeconómica se ha avivado. Este trabajo busca poner a discusión dicha variable, y la relación que guarda con la tasa de ganancia; esta última, siempre ha sido ignorada en los manuales de economía mainstream. Seguir leyendo “Tasa de ganancia e interés en Marx, un contraste con algunas visiones no marxistas”

Piketty y la Teoría de la Productividad Marginal: Una aplicación superficial de una pésima teoría

Piketty y la Teoría de la Productividad Marginal:
Una aplicación superficial de una pésima teoría

por Fred Moseley*

Traducido por A. Sebastián Hdez. Solorza**

Descarga el artículo completo en PDF


La función de producción ha sido un instrumento poderoso de la mala formación.

Joan Robinson (1935-54, p. 81)

Cuando se trata la teoría neoclásica de la distribución del ingreso uno se encuentra ya sea dentro o fuera en relación al concepto de producto marginal… Sin embargo, si el producto marginal es un concepto incoherente e inútil, la mayoría de la economía neoclásica (incluyendo su enfoque sobre la distribución del ingreso) se desintegra. He ahí la renuencia de cuestionar el análisis del producto marginal.

Thomas Palley (2007; énfasis añadido)


Este artículo se enfoca en la explicación que presenta Thomas Piketty, en su exitoso libro por ventas, sobre el incremento en la participación del capital sobre los ingresos totales en las principales economías desde principios de los 80s (Piketty 2014a, Capítulo 6). La explicación de Piketty se presenta en términos del marco teórico de la teoría de la distribución basada en la productividad marginal. La primera sección del trabajo revisa críticamente los elementos esenciales de la teoría de la productividad marginal, la segunda sección resume la explicación de Piketty sobre el incremento en la participación del capital en términos de la teoría de la productividad marginal, la tercera sección evalúa críticamente la explicación de Piketty y la cuarta sección presenta brevemente una explicación heterodoxa alternativa del incremento en la participación del capital en las décadas recientes. Un breve Apéndice critica la interpretación que hace Piketty de la teoría de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia de Marx.

Debo aclarar desde el principio que considero una gran contribución el trabajo empírico sobre la distribución del ingreso realizado por Piketty y sus colaboradores. Este trabajo empírico ha documentado irrefutablemente el pronunciado incremento en la desigualdad del ingreso y la riqueza en las principales economía durante las últimas décadas. Mi crítica del libro de Piketty tiene que ver con su explicación teórica del incremento en la participación del capital sobre el ingreso.

Otra contribución importante del trabajo de Piketty es que ha ayudado a reposicionar la cuestión sobre la distribución de vuelta en la agenda teórica de la economía convencional después de que fuera omitida durante un siglo. Por supuesto el capitalismo, con su agudo incremento en la desigualdad en las décadas recientes, es el principal responsable por este creciente interés en la distribución del ingreso, pero el libro de Piketty ha contribuido a impulsar este interés dentro de la economía convencional. Este elevado interés en la distribución presenta una oportunidad para los economistas heterodoxos de involucrarse en el diálogo y el debate con el mainstream sobre este importante asunto.

LEER EL ARTÍCULO COMPLETO AL DESCARGAR EN PDF

Notas

* Profesor de Economía en el Mount Holyoke College, Massachusetts, EUA (fmoseley@mtholyoke.edu).

** Estudiante de la Licenciatura en Economía en el ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México). Email: a.sebastian.hdz.s@gmail.com

Blog de WordPress.com.

Subir ↑