El emprendimiento ha sido siempre un tema controversial dentro de la economía. Una cantidad importante de autores ha escrito sobre ellos. Lamentablemente dentro del pensamiento crítico no hay una referencia significativa sobre el tema.

El contenido de este trabajo es una recapitulación sencilla de una ponencia realizada por el autor en el 3er Seminario de Economía Marxista (UNAM-UCA 2015).

Actualmente hay disponibles a la mano de cualquier interesado, temas de money management, personal finance y un sinfín de materiales relacionados a realizar un “negocio” u empresa exitosa desde cero, crear un emporio de la nada; el ser emprendedor.

Ejemplos claros existen en la vida cotidiana.

  • Siempre he querido tener una empresa que haga “M”
  •  ¿Has pensado en realizar un negocio de “X” ?
  • Creo que se vendería bastante bien un producto que “T”

Se convierten en preguntas convencionales en los círculos juveniles con ansias barbáricas de ser empresarios y/o capitalistas. Libros, medios informativos, programas gubernamentales y sitios web nos muestran los clásicos personajes de jóvenes exitosos que por tener invenciones revolucionarias como desarrollar cafeterías con servicio las 24 hrs o  comercializar productos cuya utilidad es de dudosa innovación y utilidad como por ejemplo:  Taquerías vegetarianas, Establecimientos Pet-Friendly, “Bicicletas de Bamboo”, Centros de lavado y sesiones de bronceado a domicilio, Venta online de pañales etc. Siendo productos que les permite tener una pequeña fuente de ingresos donde supuestamente se innova la industria. La verdad es que la mayoría siquiera son novedosos, sólo curiosidades de la industria destinadas a perecer.

Lamentablemente se confunde de forma repetida la diferencia entre emprender, obtención de ganancias y ser un capitalista. Teniendo una quimera de ideas dónde se cree que ser emprendedor consiste en ser capitalista o que todo capitalista es un emprendedor; peor aún que ser emprendedor capitalista se reafirma con la satisfacción pecuniaria.

Las intenciones de este pequeño artículo, es revisar de manera crítica los “secretos” que se llevan a cabo dentro de la sociedad capitalista actual, en la cual, se ha comercializado la idea e que cualquiera puede llegar a ser un exitoso empresario “si se lo propone y leyendo mi libro”  o mejor aún “Asistiendo al curso para jóvenes emprendedores que tiene un costo razonable”. 

¿Qué hay detrás de todo ello?

El sistema de producción capitalista fracasa hoy en día, ha fracasado siempre y seguirá fracasando en el futuro; su constante crecimiento constriñe los grilletes del trabajo asalariado, disemina pobreza y flexibiliza aún más las condiciones en que se desenvuelve el trabajo generalmente precario. Sólo hay que ver la larga trayectoria de crísis económicas para entender que las crísis son síntomas de un sistema fallido; síntomas de una enfermedad (terminal) del capital.

No es de sorprender que grupos sociales proletario-asalariados se muestren de manera más evidente cada día a nivel global. Denominados “salary man” (trabajadores de cuello blanco EU y Japón, se manifiesten en el prosáico e incivilizado México en su expresión más vulgar y tercermundista de forma paralela, los llamados “Godinez”. Sucede el mismo fenómeno para todas las clases sociales.

Durante el siglo pasado los trabajadores cualificados (entiéndase profesionistas) poseían un estatus social tolerable. Perteneciente a la pequeña burguesía de su tiempo la aceptación social de un título de estudios era garantía de al menos un ingreso superior al trabajador no cualificado u obrero común.

En el capitalismo contemporáneo las condiciones de trabajo se han encarecido, mostrando el lado más funcional; generalizando el trabajo y precarizando  las condiciones de trabajo. Inclusive a la ex-pequeña burguesía convirtiéndolos de trabajadores con salarios profesionales decentes a trabajadores que luchan por pagar las mensualidades del sedán que usan para ir a su magnífico empleo.

Dentro de estas clases sociales, existen individuos con añoranza de recuperar las condiciones de vida de la pequeña burguesía, el nacimiento de los emprendedores se explica por este fenómeno de precarización del trabajo calificado. El trabajador cualificado cree no merecer las condiciones de vida proletarias y busca alternativas para mejorar su ingreso; emprender.

Finalidad del emprendedor en el sistema económico.

Refiriéndonos al trabajo de recibir un crédito y ejecutarlo para realizar un acto de “negocio” para la obtención de beneficios lo denominaremos emprender en su forma más vulgar-común.  Ver definiciones específicas y especializadas [1].

Dentro de la teoría marxista lo llamaremos realizar un ciclo de capital. Es decir:

  • D-M-D’
  • D-D’

En tanto que la finalidad de realizar un negocio u empresa bajo la concepción presentada es generar ganancias, todo “entrepreneur” que no obtenga beneficios no será un emprendedor verdadero. Aquellos emprendedores que su finalidad no es la ganancia están fuera de esta crítica.

Suponiendo que el emprendedor bajo su sabiduría empresarial  y conocimiento amplio de los negocios es sumamente afortunado y realiza ganancia que esperaba, realiza el ciclo del capital. En tanto tendrá dos opciones:

  1. Pagar parte de las ganancias el crédito al capital que le fue cedido.
  2. Pagar el crédito de manera completa y desligarse del crédito.

La forma más lógica de llevar a cabo el pago por el préstamo depende de las condiciones específicas de cada entrepreneur, dependerá si genera mejores beneficios el poseer el capital o obtenerlo de un tercero. Sin importar su decición, esto no cambiará el resultado expuesto a continuación.

Pequeñas e importantes diferencias respecto al capitalista convencional

Así como la función del capitalista independiente es contribuir al conglomerado social de mercancías por medio del trabajo social global y la sociedad valída su importancia por medio del consumo desde la concepción de Marx, el emprendedor en cambio tiene un trabajo específico similar útil para el capital aunque más complejo y menos gratificante; tomar la función de realizar las mercancías que aún no existen y llevarla a cabo con la promesa de pago de capital al dueño del mismo.

De emprendedor a proletario.

Deteniéndose a pensar un segundo ¿Cuál es la función principal del emprendedor en la economía?

Una vez reflexionado de manera general, vemos que realmente la función económica del mismo no es “ser un líder”, “tener iniciativa” y mucho menos “innovar” la industria. Su función principal es reproducir el capital ajeno (el capital bancario) aplicándolo y dirigiéndolo a las actividades económicas generan un beneficio sin importar cual sea.

Demasiado simple de ver, es como buscar las formas de crédito disponible para comenzar un negocio como aspirante a empresario en la montaña rusa del capitalismo; desde microcréditos “bien intencionados” de menos de 50 USD, préstamo bancarios de dudosa credibilidad en Banco Azteca y hasta curioso apoyos gubernamentales (Ver  en USA SBA loans y el caso de México INADEM que se asemejan bastante a un cŕedito de vivienda tipo Infonavit).

El emprendedor accede y trata de realizar ganancia dadas las condiciones de estos organismos que operan dada la lógica del capital bancario. El caso de no realizar ganancias las consecuencias para el pequeño-capitalista generalmente son amortizables pero siempre existe un riesgo para el ejecutor de capital ajeno, y siempre un beneficio para el capital, el dueño del capital. El ejemplo se sustenta de manera clara si revisamos los fundamentos que explica la teoría del valor trabajo de Marx, no es lo mismo trabajo objetivado que trabajo enajenado

Al igual que el proletariado, el no poseer los medios de producción pone al emprendedor en una situación vulnerable en la que trabaja por un salario que está en principio en peores condiciones que el del trabajador. El salario del emprendedor se encuentra en función de que realice las ganancias de otros capitales, el excedente es su salario.

Como se ha ejemplificado, la función económica del trabajador proletario es compartida, es decir; el emprendedor-proletario así como el trabajador asalariado cumplen la misma función, reproducir capital ajeno.

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